
Sin titulo, 56 x 37,5 cm
Enero 1999 |
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Extractos
de comentarios escritos sobre la obra de Rafael Amengual:
1973 Antonio
Fernández Molina (Poeta, escritor y crítico de arte español)
Amengual posee una sólida formación,
ha estudiado y conoce la técnica de la pintura y en este terreno su
inquietud es constante. Pero no podría satisfacerle aquello que puede
aprenderse a expresar a través principalmente de unos conocimientos. Para
él el arte es mucho más. Es sobre todo una aventura en la que el
artista da fé de su tiempo al par que se expresa a sí mismo.
En su obra gravitan de una manera evidente su nacimiento y los años de su
infancia y juventud argentina y sino los ecos, sí la atmósfera de
artistas tan singulares y dispares entre sí como Xul Solar, Antonio Beri
o Lucio Fontana, le pertenece. A ello se le añaden sus amplias vivencias
posteriores y las de cada día. Es decir, sin ser en su origen un artista
autodidacta e intuitivo, tiende a expresarse a través de las búsquedas
extremas y apoyado en su formación, dentro de aquellas zonas que abre
para sí la intuición y la poesía."
1974 Miguel Angel
Asturias (Escritor sud-americano, Premio Nobel de Literatura):
"Considero que la obra de Rafael Amengual tiene una gran calidad y
una tremenda fuerza."
1974 Cristóbal
Serra (Escritor mallorquín, traductor, y experto en la obra de
William Blake):
En todo pintor que se precie de moderno perdura una parte siempre fresca y
niña. En la fuente de la puerilidad va a beber sin querer. Como hay
también en él: un cazador de pájaros, un ojeador.
Amengual ha puesto siempre en la cuestión pictórica un instinto de
cazador que se hace felizmente con la pieza. Para eso, no valen miopías
ni presbicias. Hay que saber ver, hay que saber descifrar. Hace falta no
poco pericia.
Una rápida mirada pudiera hacernos creer que Amengual no dibuja mucho,
que busca la abstracción y nada más. Pero si nos fijamos en la pintura
amengualiana, la vemos compuesta de técnica y de inspiración. Nos
enteramos de que Amengual es un pintor que esconde una volunta expresiva
altamente ambiciosa."
1976 Blai Bonet
(Escritor y crítico de arte mallorquin):
"En su creación presente, una de las creaciones más perfectamente
serias, dotadas de ojos mentales y más elegantes con ascética, que hoy
se realizan en Europa, Rafael Amengual en su lenguaje visual conduce a
descubrir y reconocer, por vez primera al menos en este país, que la
Pintura, o revela con la forma de los tiempos del tiempo del Color el
sentido de dependencia (en un ser superior a nosotros), o no revela ...
nada; sobre todo no revela ni expresa la Pintura."
1977 Josep Meliá
(Escritor, crítico de arte, abogado y político mallorquín):
"Rafael Amengual alcanza en esta exposición un punto de madurez
sólido y admirable. Su arte permite una lectura profunda llena de
evocaciones y de claves. Su riqueza, por consiguiente, al venir
determinada por la idea de trascendencia, por la incorporación al
sentimiento de divinidad, merece una contemplación serena, pura, libre de
prejuicios, caracterizada por un ejercicio de reflexión y exámen de
conciencia. De la propia conciencia de uno y de toda la conciencia social.
Porque aquí están sintéticamente expuestos, los grande interrogantes
que pesan sobre nosotros, la impotencia y la grandeza de la humanidad. ¡
Hermosa pintura para ver y para sentir!"
1979 Cesáreo
Rodríguez Aguilera (Presidente de Audiencia en Palma de Mallorca,
crítico de arte catalán):
"En el lenguaje propio de la pintura de Rafael Amengual se advierte
la cultura de nuestro tiempo, la sensibilidad herida de los malditos, de
los buscadores de nuevas realidades. De manera específica, mostrándonos
el perfil particular de su personalidad, está ese cuidado atentísimo a
la materia, al engarce de los colores (o a su casi ausencia, a veces) y,
sobre todo, la nueva utilización de los viejos signos."
1981 J. Corredor-Matheos
(Editor y crítico de arte catalán):
"Es una pintura ambiciosa, pintada necesariamente; la ambición
resulta inmanente al tema, con la profundidad con que se ha enfrentado a
él el artista. La manera de entender el color y la pincelada nos lo
sitúa muy en el momento presente, en los parámetros de la
pintura-pintura, del paladear sensualmente el pigmento con un placer
físico. Pero sus temas, su simbolismo y su concepto del arte como
vehículo de una realización profunda del propio creador, el considerar
que el arte no es solo una aventura estética, sino que compromete al
hombre en su totalidad, lo distingue de la gran mayoría de creadores
actuales."
1993 Cristina Ros
(Crítica de arte mallorquina):
Rafael Amengual busca, casi sin darse cuenta, traducir desde lo
más profundo de la memoria, unos signos universales y arcaicos, con
fuerte magia, de los que se apropia y siente como suyos porque para él
son, como para tantas civilizaciones, como para tantas creencias, ejes
conductores de la vida. Así, ha acumulado en su universo las ricas
vivencias de un largo caminar. Y estos pasos, a su vez, ha ido
describiendo las claves de su lenguaje intimista e íntimo. Es Rafael
Amengual un artista que apuesta por la realidad menos visible, aquella que
todos guardamos muy dentro y que bien procuramos que no aflore. En su
pintura no hay imágines, o, mejor dicho, sólo están los imágenes del
subconsciente. También es parca en gestos, en una búsqueda de la pureza
sin límites. Es el suyo un lenguaje de relaciones, esencias y
signos."
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